El chorro de 3.000 años luz de un agujero negro revela su punto de origen

14

Los astrónomos han identificado el origen probable de un chorro colosal que surge del agujero negro supermasivo M87*, ubicado a 55 millones de años luz de distancia en la galaxia Messier 87. Este avance proporciona la primera evidencia directa de cómo se lanza material desde la base de un fenómeno cósmico tan extremo.

El primer agujero negro fotografiado

M87 tiene importancia histórica como el primer agujero negro jamás fotografiado directamente * en 2019, gracias al Telescopio del Horizonte de Sucesos (EHT). La imagen reveló un anillo brillante alrededor de una región central oscura (la “sombra” del agujero negro) e insinuó poderosos chorros que se extendían muy lejos en el espacio. Estos chorros son corrientes de partículas de alta energía expulsadas a una velocidad cercana a la de la luz.

Presentación de la plataforma de lanzamiento del Jet

Una nueva investigación, publicada en Astronomy & Astrophysics, presenta observaciones del EHT que identifican la fuente probable del chorro de M87. Al estudiar el material sobrecalentado que gira alrededor del agujero negro, los científicos localizaron una región donde parece originarse el chorro. El propio chorro se extiende unos asombrosos 3.000 años luz * a través del espacio intergaláctico, lo que lo convierte en uno de los más grandes observados.

Por qué esto es importante

Comprender cómo los agujeros negros lanzan estos chorros es crucial por varias razones:

  • Producción de energía: Los chorros transportan enormes cantidades de energía, lo que influye en la evolución de la galaxia circundante.
  • Procesos de Acreción: El origen del chorro revela cómo cae material en los agujeros negros (acreción) y cómo este proceso genera fenómenos tan extremos.
  • Física de los agujeros negros: Al estudiar M87*, los científicos pueden probar teorías sobre el comportamiento de los agujeros negros en las condiciones más extremas.

Como afirmó el autor principal, Saurabh, del Instituto Max Planck de Alemania, este estudio es “un primer paso hacia la conexión de ideas teóricas sobre el lanzamiento de aviones con observaciones directas”. Los hallazgos servirán de base para futuras investigaciones sobre M87* y otros agujeros negros supermasivos, lo que permitirá a los científicos desentrañar aún más los misterios de estos motores cósmicos.

La clara identificación de la base del jet añade una pieza clave al rompecabezas, acercándonos a la comprensión de cómo operan los agujeros negros en su forma más poderosa.

Попередня статтяPor qué el telescopio espacial Hubble sigue siendo indispensable
Наступна статтяEl genio olvidado: Katharine Burr Blodgett y la sombra de Irving Langmuir