Incluso un solo tratamiento con antibióticos puede alterar fundamentalmente el microbioma intestinal de una persona durante años, según un estudio innovador realizado en casi 15.000 adultos en Suecia. Esta investigación destaca las consecuencias a largo plazo del uso de antibióticos más allá de su propósito inmediato de combatir infecciones.
El impacto duradero de los antibióticos
El estudio, publicado en Nature Medicine, comparó muestras de heces con un registro nacional de medicamentos para comparar las bacterias intestinales en personas que habían tomado antibióticos en los últimos ocho años con las que no lo habían hecho. Los resultados fueron contundentes: las personas que habían usado antibióticos tenían una diversidad microbiana significativamente menor en sus intestinos. Un intestino sano normalmente contiene alrededor de 350 especies bacterianas únicas, pero la exposición a los antibióticos redujo este número, y el alcance del impacto varía según el fármaco específico utilizado.
¿Qué antibióticos causan más daño?
Ciertos antibióticos fueron mucho más perjudiciales que otros. La clindamicina, a menudo recetada para infecciones de la piel y dentales, fue la más dañina, relacionada con una pérdida promedio de 47 especies bacterianas por tratamiento. Las fluoroquinolonas (para infecciones urinarias y respiratorias) y la flucloxacilina (utilizada para Staphylococcus aureus ) también provocaron reducciones significativas en la diversidad, aunque en menor medida. La penicilina V, un antibiótico común en Suecia, tuvo el menor impacto, alterando sólo 29 especies.
Estos hallazgos son importantes porque estudios anteriores han relacionado la disminución de la diversidad intestinal con problemas de salud crónicos como la obesidad, la diabetes tipo 2 y la enfermedad inflamatoria intestinal. Si bien aún se están investigando los mecanismos exactos, la pérdida de bacterias beneficiosas puede alterar procesos metabólicos cruciales.
La recuperación es lenta y es posible que nunca sea completa
El estudio encontró que el microbioma mostró la recuperación más rápida en los primeros dos años después del uso de antibióticos. Sin embargo, la tasa de recuperación se desaceleró significativamente después de eso, lo que sugiere que el daño puede no ser completamente reversible. Incluso un solo tratamiento con antibióticos tomado años antes aún podría afectar la composición de las bacterias intestinales.
Por qué sucede esto y qué significa
La naturaleza de amplio espectro de fármacos como la clindamicina y las fluoroquinolonas (que matan una gama más amplia de bacterias) y su capacidad para alcanzar altas concentraciones en el colon probablemente contribuyan a sus efectos graves. Sorprendentemente, la flucloxacilina, una penicilina de espectro reducido, también tuvo un impacto sustancial, potencialmente debido a sus patrones únicos de absorción y excreción.
Los investigadores destacan que los antibióticos siguen siendo esenciales para el tratamiento de infecciones graves. Como señala un experto: “Los antibióticos son nada menos que un medicamento milagroso… son absolutamente necesarios en algunos casos”. Sin embargo, el estudio subraya la necesidad de prácticas de prescripción cautelosas y una comprensión más profunda de las consecuencias a largo plazo del uso de antibióticos.
La evidencia sugiere que incluso un solo ciclo de antibióticos puede remodelar el microbioma intestinal durante años, lo que resalta la importancia de usar estos poderosos medicamentos solo cuando sea realmente necesario.
