Los perros pequeños a menudo tiemblan notablemente más que las razas más grandes, un comportamiento que muchos dueños observan pero que pocos estudios han investigado formalmente. Los expertos dicen que la razón va más allá de simplemente sentir frío: tiene sus raíces en la física del tamaño corporal y en cómo los animales regulan la temperatura.
La física del pequeño tamaño
Los perros más pequeños pierden calor mucho más rápido que los más grandes debido a su mayor relación superficie-masa. Piense en una pelota de tenis versus una pelota de baloncesto: la pelota de tenis se enfría más rápido porque su superficie es relativamente grande en comparación con su volumen. Los perros pequeños enfrentan el mismo desafío; queman alrededor de un 60% más de energía por gramo de tejido corporal sólo para mantenerse calientes, como confirmaron las primeras investigaciones de 2003.
Esto no es exclusivo de los perros: es un principio biológico que afecta a todas las especies. Cuando la pérdida de calor supera la producción de calor, aparecen los escalofríos: las contracciones musculares rápidas generan calor. Es posible que un gran danés no necesite temblar hasta que las temperaturas bajen significativamente, pero un chihuahua podría empezar a temblar mucho antes.
Factores ambientales y niveles de comodidad
Los perros pequeños también suelen vivir más cerca del suelo, donde se acumula el aire frío. Muchos propietarios mantienen sus hogares a temperaturas cómodas para los humanos pero frías para las razas pequeñas. Las pautas del USDA incluso recomiendan temperaturas más cálidas para las razas de juguetes (al menos 50 °F) porque son más sensibles al frío.
Si un perro tiembla a pesar de un ambiente aparentemente cálido, considere otros factores. Un perro tranquilo y en reposo que todavía está temblando probablemente tenga demasiado frío, a menos que sea un breve temblor de un sueño. Proporcionar camas o almohadas calientes puede ayudar, pero los escalofríos persistentes justifican una visita al veterinario.
Más allá de la temperatura: estrés, medicación y salud
Los escalofríos no siempre se deben al frío. Los problemas neurológicos o los efectos secundarios de los medicamentos pueden provocar temblores. Una afección llamada síndrome de temblor generalizado idiopático (anteriormente “síndrome del pequeño agitador blanco”) afecta a razas pequeñas como el maltés y el West Highland White Terriers y provoca temblores en todo el cuerpo.
El estrés también influye. Los perros pequeños a menudo son despedidos o restringidos más fácilmente, lo que lleva a ignorar las señales de miedo y a temblar inducidos por la ansiedad. Los dueños pueden ignorar los gruñidos de un perro pequeño mientras se toman en serio la embestida de un perro más grande.
La investigación perdida
A pesar de la evidencia anecdótica, ningún estudio formal ha demostrado definitivamente que los perros pequeños tiemblan más que los perros grandes. Una investigación de este tipo requeriría un seguimiento exhaustivo con cámaras, temperaturas controladas y participantes dispuestos.
La conclusión: La próxima vez que veas a un perro pequeño temblando, podría ser frío, estrés o la simple realidad de su pequeño tamaño. Ofrecerle una manta abrigada o buscar consejo veterinario siempre es una buena idea.

















