La misión Artemis II de la NASA está en marcha, con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Jeremy Hansen y Christina Koch de “gran ánimo” a medida que se acercan a la Luna. Después de casi 48 horas en el espacio, se informa que la tripulación está entusiasmada con la misión y trabajando diligentemente en las tareas programadas.
Corrección de trayectoria exitosa
La nave espacial ejecutó una inyección translunar precisa el jueves, colocándola en curso directo hacia la cara oculta de la Luna. La maniobra fue tan exitosa que se canceló una corrección a mitad de camino prevista para el viernes por la noche. En cambio, este ajuste se incorporará a una quema planificada para el sábado, lo que demostrará la precisión y eficiencia de la misión.
Primera aproximación lunar con tripulación en décadas
Esta misión marca el primer acercamiento tripulado a la Luna desde el Apolo 17 en 1972. El Comandante Wiseman compartió su entusiasmo durante una transmisión en vivo de la NASA y afirmó: “Fue realmente genial despertarme esta mañana y mirar por la ventana y ver la luna llena desde la parte delantera del vehículo… No hay duda de hacia dónde nos dirigimos ahora”. La tripulación pasó el viernes descansando, haciendo ejercicio y conectándose con la familia.
Preparándose para observaciones lunares sin precedentes
La tripulación Artemis II llevará a cabo un período de observación científica de seis horas el lunes, con el objetivo de capturar vistas de la cara oculta de la Luna nunca antes vistas por el ojo humano. Los funcionarios estiman que aproximadamente el 20% del lado opuesto será visible, incluida la cuenca Oriental completa, el cráter Pierazzo y el cráter Ohm. El director de vuelo de la NASA, Judd Frieling, destacó las ventajas de la observación humana directa y afirmó: “Los ojos humanos pueden resolver detalles mucho mejor que tomar una fotografía”.
El éxito de esta misión pone de relieve el renovado compromiso de la NASA con la exploración lunar. La misión Artemis II no sólo demuestra avances tecnológicos sino que también allana el camino para una presencia humana sostenida en la Luna y sus alrededores, lo que marca un paso significativo en la exploración espacial.

















