En lo alto de los Alpes italianos se han descubierto miles de huellas de dinosaurios notablemente conservadas, que datan de hace 210 millones de años, del período Triásico. El sitio, ubicado en el Valle Fraele del Parque Nacional Stelvio, ahora se considera uno de los depósitos de huellas de dinosaurios del Triásico más importantes a nivel mundial.
El descubrimiento
El fotógrafo Elio Della Ferrera notó las huellas por primera vez en septiembre pasado mientras exploraba las escarpadas paredes rocosas. Las huellas, algunas de las cuales miden hasta 40 centímetros de diámetro, son tan claras que los paleontólogos inicialmente tuvieron dificultades para confirmar su autenticidad.
“Me tomó unos segundos darme cuenta de que las fotos eran reales”, dice Cristiano Dal Sasso, paleontólogo del Museo de Historia Natural de Milán, que dirige la investigación. “Ahora podemos retroceder en el tiempo y estudiar la evolución de los dinosaurios en este lugar”.
Lo que revelan las huellas
El análisis preliminar sugiere que las huellas fueron dejadas por manadas de grandes dinosaurios herbívoros, probablemente los primeros prosaurópodos, ancestros de los icónicos saurópodos del Jurásico como el Brontosaurio. Estos dinosaurios caminaron a través de antiguas marismas cuando el área estaba sumergida por el océano Tetis, un precursor del mar Mediterráneo moderno, mucho antes de que se formaran los Alpes.
Por qué esto es importante: La calidad de conservación es excepcional. La mayoría de las huellas de dinosaurios del Triásico están fragmentadas o erosionadas, pero la roca circundante las ha conservado en condiciones casi prístinas. Esto brinda una oportunidad sin precedentes para estudiar el comportamiento de los dinosaurios, los movimientos de manada y la evolución de estos gigantes prehistóricos.
Los desafíos futuros
El terreno empinado e inaccesible del sitio presenta importantes obstáculos para la investigación. Los investigadores dependerán en gran medida de drones y tecnologías de detección remota para documentar y preservar digitalmente las huellas sin alterar el frágil medio ambiente.
El estudio de estas huellas ayuda a llenar un vacío crítico en nuestra comprensión de la evolución de los dinosaurios. El Período Triásico está menos estudiado que el Jurásico o el Cretácico, pero fue una época de rápidos cambios evolutivos cuando los dinosaurios comenzaron a dominar los ecosistemas terrestres. El “Parque Triásico”, como se ha apodado el sitio, será invaluable para rastrear esos primeros pasos.
El descubrimiento confirma que los Alpes alguna vez fueron un paisaje prehistórico próspero y ofrece una ventana única a un mundo perdido.

















