En las aulas de Estados Unidos está surgiendo una tendencia preocupante: los estudiantes pueden decodificar palabras, pero tienen dificultades para entender lo que significan. A pesar de los avances en las habilidades básicas de lectura, muchos niños, en particular los estudiantes multilingües y los estudiantes de minorías, no logran conectar el texto con sus vidas, lo que plantea dudas sobre la efectividad de la instrucción de alfabetización actual.
La brecha de comprensión se amplía
Datos recientes de la Evaluación Nacional del Progreso Educativo (NAEP) confirman esta disminución. Los puntajes de comprensión lectora han empeorado en todo el país, con las caídas más pronunciadas entre los estudiantes afroamericanos, hispanos, nativos americanos y multilingües. Esto sucede a pesar de la adopción generalizada de reformas de la “ciencia de la lectura” centradas en la decodificación. La paradoja es clara: los estudiantes pueden pronunciar palabras, pero no necesariamente las entienden. Esto se debe en parte a que la comprensión lectora requiere tanto decodificación como comprensión lingüística. Los estudiantes multilingües enfrentan un obstáculo adicional, ya que simultáneamente desarrollan habilidades lingüísticas mientras intentan comprender textos complejos.
Por qué los métodos actuales se quedan cortos
El problema central es que muchos planes de estudio de ciencias de la lectura están diseñados para aulas monolingües y culturalmente homogéneas. Suponen que los estudiantes provienen de entornos angloparlantes de clase media, ignorando la realidad de las diversas escuelas actuales, donde más de 5 millones de estudiantes son multilingües. Estos planes de estudio a menudo carecen de relevancia cultural y no logran conectarse con las identidades y experiencias de los estudiantes. Las investigaciones muestran que los estudiantes leen mejor cuando los textos reflejan sus orígenes, porque la cultura da forma al lenguaje oral necesario para la comprensión.
Los textos decodificables, si bien son útiles para la práctica de la fonética, a menudo carecen del vocabulario rico y del lenguaje complejo necesarios para una verdadera comprensión. Los estudiantes pueden tener un buen desempeño en las pruebas de decodificación, pero aún se quedan atrás en comprensión, lo que confirma la brecha cada vez mayor destacada por la NAEP.
Soluciones prácticas para profesores
Los profesores pueden mejorar la comprensión ampliando la definición de alfabetización más allá de la decodificación. Aquí hay cinco estrategias:
- Elija textos culturalmente representativos. La literatura que afirma las identidades de los estudiantes mejora la comprensión, la motivación y el pensamiento crítico.
- Priorizar la lectura en voz alta. Las lecturas en voz alta diarias introducen un vocabulario rico, modelan la lectura fluida y desarrollan conocimientos previos compartidos, todo lo cual es esencial para la comprensión. Elija textos 2 o 3 niveles por encima del nivel de lectura de los estudiantes para desafiarlos.
- Enseñe vocabulario de forma explícita. Desarrolle vocabulario antes, durante y después de la lectura, utilizando elementos visuales para estudiantes multilingües o aquellos de bajos ingresos que pueden no estar familiarizados con las palabras básicas. Integrar vocabulario en unidades temáticas para práctica repetida.
- Utilice estructuras de conversación colaborativas. El lenguaje oral desarrolla la comprensión. Fomente los turnos y conversaciones, las discusiones en grupos pequeños y la investigación compartida para desarrollar habilidades lingüísticas.
- Permitir translenguaje. Permita que los estudiantes multilingües utilicen su lengua materna para procesar ideas, comparar conceptos o discutir textos: una poderosa herramienta cognitiva respaldada por décadas de investigación.
El papel de los padres y las comunidades
La crisis de alfabetización no puede resolverse únicamente en las aulas. Los padres y los socios comunitarios deben participar. Las iniciativas que envían a casa libros bilingües o kits de alfabetización, organizan noches de alfabetización familiar u ofrecen tutoría comunitaria pueden mejorar significativamente la comprensión. El proyecto “Libro bilingüe en una bolsa” de un maestro resultó exitoso: los estudiantes se llevaron a casa libros, actividades y diarios bilingües para compartir con sus familias, lo que mejoró la escritura y la comprensión.
El camino a seguir
Para mejorar verdaderamente la comprensión lectora, los educadores deben ir más allá de las interpretaciones estrechas y exclusivas en inglés de la ciencia de la lectura. Las habilidades fundamentales son importantes, pero la decodificación es solo el comienzo. Los niños necesitan lenguaje oral, conocimientos previos y conexiones culturales. Leer no se trata sólo de pronunciar palabras; se trata de darle significado, conectar el texto con la identidad, la cultura y la experiencia vivida. El futuro de la alfabetización depende de que se valore la plena humanidad de cada niño.
