Cementerio de la Edad de Piedra revela conexiones familiares inesperadas

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Una nueva investigación genética realizada en un cementerio de 5.500 años de antigüedad en Suecia está reescribiendo nuestra comprensión de las estructuras familiares de la Edad de Piedra. Los investigadores han descubierto que los individuos enterrados juntos no siempre eran los parientes más cercanos; en cambio, muchos eran parientes de segundo o tercer grado, lo que indica un reconocimiento deliberado de vínculos familiares más amplios. Este hallazgo cuestiona la suposición de que los entierros antiguos honraban principalmente a la familia inmediata, lo que sugiere una organización social más compleja de lo que se pensaba anteriormente.

Más allá del parentesco inmediato

El estudio, realizado por científicos de la Universidad de Uppsala y publicado en Proceedings of the Royal Society B Biological Sciences, analizó el ADN de cuatro tumbas en el complejo arqueológico de Ajvide en la isla sueca de Gotland. Esta región fue hogar de culturas cazadoras-recolectoras, mientras que la agricultura se extendió por gran parte de Europa.

El análisis genético reveló relaciones sorprendentes:

  • Una tumba contenía a una mujer joven, un niño de cuatro años y un niño pequeño. Los niños eran hermanos completos, pero la mujer probablemente era su tía o media hermana.
  • En otra tumba se encontraba una niña junto a los restos de su padre adulto, que había sido trasladado allí desde otro lugar.
  • Otras dos tumbas contenían familiares de tercer grado, como primos o tías abuelas.

Estos arreglos sugieren que la gente de esta cultura siguió cuidadosamente el linaje más allá de la familia nuclear, un hallazgo que podría remodelar las interpretaciones de la sociedad de la Edad de Piedra.

Por qué esto es importante: suposiciones desafiantes sobre las estructuras sociales antiguas

Durante décadas, los arqueólogos han asumido que las prácticas funerarias antiguas daban prioridad a la familia inmediata. El sitio de Ajvide muestra una imagen más matizada. El hecho de que estos cazadores-recolectores reconocieran y honraran las relaciones más allá de los padres, los hijos y los hermanos sugiere una sociedad donde el parentesco extendido desempeñaba un papel importante en la cohesión social.

Este descubrimiento también plantea nuevas preguntas: ¿Fue este acuerdo intencional una forma de fortalecer los vínculos entre parientes lejanos? ¿Reflejó un sistema complejo de herencia u obligaciones sociales? Investigaciones adicionales pueden revelar si este patrón era exclusivo de la cultura Ajvide o representativo de prácticas más amplias de la Edad de Piedra.

Investigación futura y preservación del conocimiento antiguo.

El equipo planea ampliar su investigación para incluir los restos de más de 70 personas del mismo sitio. Este enfoque interdisciplinario tiene como objetivo descubrir más detalles sobre las vidas, las costumbres funerarias y las estructuras sociales de estos antiguos cazadores-recolectores. Como los estudios sobre el parentesco en las culturas arqueológicas son raros, cada descubrimiento aporta información invaluable sobre cómo vivieron e interactuaron nuestros antepasados.

“Como es inusual que se conserven este tipo de tumbas de cazadores-recolectores, los estudios sobre el parentesco en las culturas arqueológicas de cazadores-recolectores son escasos y, por lo general, de escala limitada”, explica Tiina Mattila, genetista de poblaciones.

La preservación de estos antiguos cementerios proporciona una ventana única al pasado, ayudándonos a comprender las complejidades cambiantes de la organización social humana.

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