La NASA ha anunciado que pondrá fin al apoyo financiero a grupos asesores independientes que brindan comentarios críticos sobre misiones científicas planetarias, a partir de abril de 2026. La decisión, revelada en una carta de la directora de la División de Ciencias Planetarias, Louise Prockter, ha sorprendido a muchos en la comunidad científica, y algunos cuestionan el fundamento de la medida.
Papel histórico de los grupos asesores
Estos “Grupos de Análisis y Evaluación” han desempeñado durante mucho tiempo un papel clave en la configuración de las estrategias de exploración de la NASA. Ofrecen evaluaciones imparciales de proyectos que van desde vehículos exploradores de Marte (como Curiosity y Perseverance ) hasta estudios de mundos oceánicos y el manejo de posibles muestras extraterrestres. Sus aportaciones han sido vitales para el éxito de misiones pasadas, incluida la innovadora sonda New Horizons a Plutón.
Razones del cambio
La NASA cita “cambios recientes” y un presupuesto “muy restringido” como las principales razones de los recortes de financiación. Estas limitaciones se producen después de cambios de política anteriores bajo la administración Trump, que incluyeron órdenes ejecutivas que afectaron la exploración espacial. Si bien Prockter enfatizó que los grupos en sí no necesariamente desaparecerán, sino que perderán un respaldo financiero esencial.
Preocupaciones de la comunidad científica
Los expertos expresan su preocupación de que perder aportes externos pueda obstaculizar la capacidad de la NASA para innovar y permanecer a la vanguardia de los descubrimientos científicos. Jack Kiraly, director de relaciones gubernamentales de la Sociedad Planetaria, afirmó que la decisión “no tiene sentido”, especialmente teniendo en cuenta el compromiso declarado del administrador de la NASA, Jared Isaacman, con la iteración rápida y el avance científico.
Implicaciones para futuras misiones
La consulta independiente es crucial para identificar posibles obstáculos y maximizar la eficacia de la misión. Al reducir esta experiencia externa, la NASA corre el riesgo de socavar el riguroso proceso de evaluación que históricamente ha apoyado la exploración planetaria exitosa. La medida plantea dudas sobre la estrategia a largo plazo de la agencia para misiones impulsadas por la ciencia en un entorno consciente del presupuesto.
La decisión marca un cambio en el enfoque de la NASA hacia la colaboración externa, lo que podría afectar la capacidad de la agencia para aprovechar la sabiduría colectiva de la comunidad científica planetaria.
