Durante años, Pokémon Go cautivó a millones con su juego de realidad aumentada, convirtiendo las calles de las ciudades en cotos de caza digitales. Los jugadores deambulaban, con las cámaras en alto, persiguiendo criaturas virtuales superpuestas al mundo real. Ahora, una década después, esa misma actividad está impulsando silenciosamente la próxima generación de robots de reparto. Niantic Spatial, el equipo detrás de Pokémon Go, se ha asociado con Coco Robotics para equipar sus robots de reparto de corta distancia con una herramienta de navegación de alta precisión llamada Sistema de Posicionamiento Visual (VPS).
La utilidad inesperada de los datos colaborativos
El VPS no es sólo otra alternativa de GPS; utiliza puntos de referencia visuales para señalar la ubicación con precisión de centímetros. ¿La clave? Fue entrenado en más de 30 mil millones de imágenes capturadas por usuarios de Pokémon Go. Esto significa que todas esas horas dedicadas a explorar parques, estacionamientos e incluso callejones poco iluminados en busca de Pikachus y Charizards ahora se han reutilizado para ayudar a los robots a entregar su comida para llevar.
Este es un ejemplo sorprendente de cómo la recopilación de datos aparentemente no relacionados puede generar aplicaciones imprevistas años después. Como lo expresó el CEO de Niantic Spatial, John Hanke, “lograr que Pikachu corra de manera realista y lograr que el robot de Coco se mueva de manera segura y precisa por el mundo es en realidad el mismo problema”.
Cómo los datos de Pokémon Go impulsan la navegación de los robots
El VPS funciona analizando el entorno en lugar de depender únicamente del GPS. Los jugadores de Pokémon Go viajaron físicamente a ubicaciones específicas, apuntando sus teléfonos en varios ángulos, creando un esfuerzo cartográfico masivo. Niantic impulsó aún más esta recopilación de datos en 2020 con la “Investigación de campo”, que anima a los jugadores a escanear estatuas y puntos de referencia del mundo real para obtener recompensas en el juego.
El gran volumen de datos, impulsado por un pico de 230 millones de jugadores activos mensuales en 2016 y que aún ronda los 50 millones en la actualidad, garantiza la precisión en diversas condiciones: clima, iluminación, ángulos y alturas. Esta afluencia constante de datos crea un modelo en continua mejora.
El desafío de la robótica de la última milla
Los robots autónomos a menudo luchan con las limitaciones del GPS en entornos urbanos densos donde los edificios altos interfieren con las señales. Los robots de Coco, equipados con cuatro cámaras, utilizarán VPS para navegar con precisión, garantizando entregas más rápidas y confiables. Hay mucho en juego; Los retrasos en la entrega de alimentos pueden costar dinero a las empresas y frustrar a los clientes.
Como señala Hanke, “la promesa de la robótica de última milla es inmensa, pero la realidad de navegar por las calles caóticas de una ciudad es uno de los desafíos de ingeniería más difíciles”.
Reutilización de datos: una tendencia creciente
La reutilización de datos de Pokémon Go por parte de Niantic no es un hecho aislado. Las pruebas CAPTCHA de Google, de las que durante mucho tiempo se sospecha que entrenan modelos de visión de IA, y el supuesto acceso de las autoridades a los datos de Waze para investigaciones demuestran una tendencia más amplia. Si bien Niantic no ha indicado planes para compartir sus datos de VPS con las autoridades, el potencial es claro: una herramienta que identifique ubicaciones con precisión podría ser invaluable para la vigilancia.
El “mapa viviente” y la recopilación continua de datos
Niantic imagina un “mapa viviente” que evoluciona a medida que se recopilan nuevos datos. Una vez que los robots de reparto equipados con VPS salgan a la calle, contribuirán a este modelo, mejorando aún más su precisión. Esta recopilación continua de datos del mundo real refleja el enfoque adoptado por empresas de vehículos autónomos como Waymo y Tesla, donde el refinamiento constante a través de pruebas en el mundo real es fundamental para el progreso.
En esencia, la próxima vez que veas a alguien en un parque absorto en Pokémon Go, recuerda que su búsqueda del tesoro digital puede estar dando forma silenciosamente al futuro de la entrega de alimentos.

















