Los astrónomos han detectado una estructura sin precedentes dentro de la Nebulosa del Anillo: una enorme nube en forma de barra de átomos de hierro ionizados. El descubrimiento, realizado utilizando el Telescopio William Herschel en España, plantea nuevas preguntas sobre la formación y evolución de las nebulosas planetarias, que son restos de estrellas moribundas.
La estructura inesperada
La Nebulosa del Anillo, un conocido hito cósmico en la constelación de Lira, está formada por gas expulsado de una estrella similar a nuestro sol a medida que se acerca al final de su vida. El nuevo estudio revela que esta nebulosa contiene una nube de hierro distintiva en forma de barra. Su masa excede la de Marte y se extiende a lo largo de una región equivalente a 500 veces la distancia orbital de Plutón al sol.
“Cuando procesamos los datos… surgió esta barra previamente desconocida de átomos de hierro ionizados”, explica Roger Wesson, autor principal del estudio de la Universidad de Cardiff. El hallazgo, publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, fue inesperado; No se ha observado antes una estructura similar en otras nebulosas planetarias.
Por qué esto es importante
La existencia de esta barra de hierro desafía los modelos existentes sobre cómo se forman estas nebulosas. Las nebulosas planetarias se crean cuando las estrellas expulsan sus capas externas, que luego interactúan con el gas y el polvo circundantes. La inusual concentración y forma del hierro sugieren que pueden estar en juego procesos más allá de la evolución estelar estándar.
Este descubrimiento podría revelar mecanismos ocultos dentro de las estrellas moribundas. La barra de hierro puede contener pistas sobre los momentos finales de la estrella, incluidas las condiciones bajo las cuales se produjeron y distribuyeron en el espacio elementos pesados como el hierro. La presencia de tal estructura sugiere que las nebulosas planetarias son más complejas de lo que se suponía anteriormente.
Investigación futura
Los investigadores planean utilizar el espectrómetro WEAVE del WHT para observaciones de seguimiento. Su objetivo es determinar el origen del hierro y si existen estructuras similares en otras nebulosas. Wesson señala: “Sería muy sorprendente si la barra de hierro del Anillo fuera única… así que, con suerte, a medida que observemos más nebulosas creadas de la misma manera, descubriremos más ejemplos”.
El descubrimiento de la barra de hierro subraya cuánto aún se desconoce sobre la muerte estelar y la evolución química del universo. Será fundamental realizar más estudios para comprender los procesos que dan forma a estas espectaculares formaciones cósmicas.

















