JWST revela nuevos e impresionantes detalles de la nebulosa Helix

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El Telescopio Espacial James Webb (JWST) ha capturado la Nebulosa Hélice, el acto final de una estrella moribunda a 650 años luz de distancia, con una claridad sin precedentes. Estas nuevas imágenes muestran no sólo la icónica forma del “Ojo de Dios” de la nebulosa, sino también los intrincados detalles de la destrucción cósmica y la posible creación futura dentro de ella.

El “Ojo de Dios” al descubierto

La Nebulosa de la Hélice es una nebulosa planetaria, un nombre inapropiado ya que estas formaciones no están relacionadas con planetas, sino que representan los restos de estrellas moribundas similares al sol. Estas estrellas expulsan capas de gas y polvo en sus momentos finales, que luego permanecen como nubes brillantes. Las observaciones de JWST revelan un marcado contraste entre el gas cálido e ionizado en el núcleo de la nebulosa y las capas más antiguas y frías de polvo expulsado que la rodean.

La cámara de infrarrojo cercano del telescopio ha eliminado la apariencia nebulosa que se ve en imágenes anteriores de observatorios como el Hubble y el Spitzer. En cambio, muestra una escena ricamente texturizada de materiales en colisión: columnas de gas caliente que atraviesan capas de polvo, creando estructuras similares a las de los cometas. Este nivel de detalle era anteriormente inalcanzable, lo que ofrece a los astrónomos una visión más clara de la evolución de la nebulosa.

De la destrucción a la creación

La estructura de la Nebulosa Helix no se trata sólo de la muerte estelar; también se trata de renacer. El gas y el polvo expulsados ​​sirven como materia prima para futuras estrellas y planetas. Las imágenes de JWST revelan estructuras fractales que se forman dentro de la nebulosa, donde algún día podrían fusionarse nuevos mundos.

Los astrónomos han quedado sorprendidos por la capacidad del telescopio para revelar galaxias distantes incluso dentro de estos detallados retratos de nebulosas. La astrofísica Jessie Christiansen describió las imágenes como si fueran un “primer plano de lavanda” hasta que se dio cuenta de las galaxias esparcidas por todo el encuadre. Esto resalta la capacidad única de JWST para capturar objetos celestes tanto en primer plano como en segundo plano con una precisión excepcional.

La Nebulosa Helix es un entorno dinámico donde la destrucción y la creación se entrelazan. Las nuevas imágenes del JWST proporcionan información invaluable sobre este proceso, mostrando cómo las estrellas moribundas contribuyen al ciclo continuo de la evolución cósmica.

Estas observaciones subrayan el poder de los telescopios espaciales avanzados para revelar las complejidades ocultas del universo, demostrando cómo incluso la muerte puede sembrar las semillas de nuevos comienzos.

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