Durante siglos, los humanos han estado desconcertados por una pregunta aparentemente simple: ¿por qué el hielo es resbaladizo? Desde los atletas olímpicos que se deslizan por pistas congeladas hasta los resbalones cotidianos en las aceras, el fenómeno se experimenta universalmente, pero es científicamente difícil de alcanzar. A pesar de las suposiciones arraigadas desde hace mucho tiempo, una respuesta definitiva ha seguido estando fuera de alcance… hasta hace poco.
Las teorías de larga data
Los científicos tradicionalmente han propuesto tres explicaciones principales. El primero, que data del siglo XIX, sugiere que la presión de un objeto (como la hoja de un patín) derrite el hielo, creando una capa lubricante de agua. Sin embargo, esta teoría se queda corta; los humanos no pesan lo suficiente como para generar suficiente presión para un derretimiento significativo. La segunda hipótesis apunta al calentamiento por fricción: la fricción entre la superficie y el hielo genera calor, provocando un derretimiento localizado. Si bien esto explica el resbalamiento después de que comienza el movimiento, no explica la facilidad inicial de deslizamiento. La tercera teoría postula una capa de agua prefundida sobre la superficie del hielo debido a diferencias estructurales entre el agua sólida y líquida. Pero incluso esta explicación lucha por explicar plenamente la extrema resbaladiza observada.
El papel del consumo de energía y el orgullo nacional
La búsqueda para comprender el deslizamiento del hielo no es puramente académica. Los científicos holandeses, impulsados por el deseo de mantener el dominio de su nación en el patinaje de velocidad, ven aplicaciones prácticas. Más allá de los deportes, una comprensión integral de la fricción del hielo podría tener implicaciones globales. La fricción representa aproximadamente el 25% del consumo de energía mundial, lo que significa que descubrir los secretos de la baja fricción del hielo podría generar importantes ahorros de energía en diversas industrias.
Una nueva perspectiva: capas amorfas y disrupción molecular
Investigaciones recientes sugieren que la respuesta puede estar en la propia estructura de la superficie del hielo. En lugar de depender únicamente del derretimiento, los científicos ahora proponen que el acto de pisar el hielo altera su estructura cristalina, creando una “capa amorfa”, un estado desordenado entre sólido y líquido. Esta capa no es agua completamente derretida, sino una disposición caótica de moléculas que proporciona una resistencia mínima al movimiento.
Esta teoría, publicada en Physical Review Letters, sugiere que incluso a temperaturas extremadamente bajas, los cristales de hielo desalineados pueden desordenarse rápidamente bajo presión, causando resbaladizo. La ruptura de la estructura cristalina permite un movimiento molecular más fácil, lo que reduce la fricción.
Por qué esto es importante
Durante más de un siglo, los científicos han debatido si el hielo es resbaladizo. Las últimas investigaciones sugieren que la verdad no es una única explicación, sino una combinación de factores. La presión, la fricción y la alteración estructural influyen. Este descubrimiento podría desbloquear innovaciones en la reducción de la fricción en todas las industrias, desde el transporte hasta la fabricación. El misterio del hielo podría finalmente resolverse, prometiendo beneficios en el mundo real mucho más allá de la pista de patinaje.

















