Durante décadas, una caricatura popular mostraba vacas reflexionando sobre “herramientas para vacas”, una idea absurda que sugería que las mentes bovinas carecían de capacidad para el pensamiento complejo. Ahora, un nuevo estudio confirma que las vacas sí usan herramientas, lo que muestra un nivel de inteligencia previamente subestimado en el ganado. Los hallazgos, publicados en Current Biology, desafían suposiciones arraigadas sobre la cognición animal y plantean cuestiones éticas sobre cómo tratamos a los animales de granja.
Una vaca llamada Veronika lo cambia todo
El descubrimiento se centra en Veronika, una vaca parda suiza de 13 años que vive en una granja austriaca. El granjero Witgar Wiegele fue el primero en ver a Veronika rascándose con palos las zonas de difícil acceso de su cuerpo. Intrigada, la bióloga cognitiva Alice Auersperg investigó más a fondo y confirmó que Veronika no simplemente interactuaba aleatoriamente con objetos, sino que los usaba deliberadamente.
“Enseguida quedó claro que esto no era casualidad”, afirmó Auersperg. “Este fue un ejemplo significativo del uso de herramientas en una especie que rara vez se considera desde una perspectiva cognitiva”.
Cómo usa Veronika las herramientas: precisión y propósito
Los investigadores observaron a Veronika usando un cepillo de cubierta para rascarse la espalda, la ubre y el vientre. Manipuló la herramienta con sorprendente destreza, usando su lengua para levantarla y sus dientes para mantenerla en su lugar. En particular, adaptó su técnica, utilizando el extremo con cerdas para pieles duras y el mango suave para áreas sensibles. Esto no es un simple rasguño; es evidencia de resolución de problemas y adaptación intencional.
Este comportamiento no sólo es inteligente: es sofisticado. Veronika demuestra el uso de herramientas multipropósito, explotando diferentes propiedades del mismo objeto para diferentes funciones. Este nivel de habilidad cognitiva se ha documentado previamente en chimpancés, pero nunca tan claramente en el ganado.
Por qué esto importa: mentes subestimadas y preocupaciones éticas
El estudio sugiere que el uso de herramientas puede estar más extendido en el ganado de lo que se suponía anteriormente. La evidencia anecdótica del sur de Asia respalda esto, insinuando que tales habilidades podrían ser antiguas pero suprimidas por las malas condiciones de vida. El entorno estimulante de Veronika (una granja rural con acceso a herramientas) le permitió expresar su inteligencia. La mayoría del ganado, confinado en granjas industriales, nunca tiene la oportunidad.
Las implicaciones son crudas: 1.500 millones de bovinos en todo el mundo pueden poseer un potencial cognitivo sin explotar. Hemos pasado milenios viviendo junto a estos animales sin darnos cuenta de sus capacidades. Como señala la primatóloga Jill Pruetz, sabemos más sobre el uso de herramientas de los animales exóticos que sobre las vacas de las que dependemos para alimentarnos.
El futuro de la investigación sobre la cognición animal
El descubrimiento subraya la necesidad de enriquecimiento en la ganadería. Proporcionar a los animales entornos estimulantes podría desbloquear inteligencias ocultas, mejorar su bienestar y potencialmente revelar comportamientos aún más sorprendentes.
No se trata sólo de vacas. El estudio nos obliga a reconsiderar nuestras suposiciones sobre las mentes animales. Si el ganado puede utilizar herramientas, ¿qué más estamos pasando por alto? La respuesta puede ser que hemos subestimado la inteligencia de criaturas que durante mucho tiempo hemos considerado simples.

















